
La premios Princesa de Girona recaen en jóvenes y los disfrutan de paso los mayores de 40 años, numerosos en el Liceu, porque ellos saben mejor que nadie que el talento exige constancia y un país, juventud con empuje. “Nunca estas formado del todo”, alertó la cantante Luz Casal, cuarenta años en la carretera, en charla con Soleá Morente y el director de orquesta Andrés Salado, premiado por la Fundació Princesa de Girona en 2016.
La ceremonia distinguió a seis jóvenes con talento, entrega y vocación porque todos, desde críos, dijeron tener claro que no habían venido a este mundo a veranear sino a cumplir anhelos y mejorar de paso el mundo. Todo menos la mediocridad.
“Progresar juntos es la única cosa que tiene sentido”, señaló en el Liceu el rey Felipe VI
La energía impregnó un Liceu de Barcelona más intergeneracional que nunca y confirmó que los Reyes de España están en su casa en Barcelona. “Progresar juntos es la única cosa que tiene sentido”, afirmó Felipe VI que abrió el acto con un discurso, alternando catalán y castellano, lo que otorgó mayor protagonismo a la princesa de Girona.
“Si no lo haces tú, ¿quién lo va a hacer?” se interrogó Guillermo García-Gauna, premiado en el 2020 para presentar al joven Hatim Azhari, nacido en Marruecos y criado en el serratiano Poble Sec, distinguido en categoría social. Con emoción, Azhari, presidente de la asociación juvenil Joves Units del Poble Sec, evocó el día de su niñez en que una maestra, Conxita, le dijo: “¡eres muy inteligente!”. Aquel respaldo fue decisivo para que creyera en su capacidad de influir en la sociedad. Insignia de Palestina en la solapa, Azahri concluyó con un “¡viva la libertad de los pueblos oprimidos!”, vítor que unos dedicarán a los palestinos y otros a los saharauis.
La idea predominante fue la del “movimiento compartido”, concepto que viene a decir algo tan sencillo como “la unión hace la fuerza”, sobre todo con gente como estos seis jóvenes, que respiran vocación y objetivos, algunos celestiales como el del astrofísico mexicano Rafael Luque, que ha contribuido al descubrimiento de exoplanetas y fue uno de los dos jóvenes latinoamericanos. O la prometedora ambición de la directora de cine catalana Gemma Blasco.
La ceremonia empezó incluso unos minutos antes de las 19 horas, acaso el interés, de Felipe VI al último mono, por ver la semifinal del Mundial. “A ver si otro grupo de jóvenes españoles nos vuelve a dar otra alegría”, dijo el monarca. Ni él se imaginaba la magnitud de la victoria...
La platea del Liceu reafirmó el compromiso con estos premios y una Fundación que va a más y ha encontrado la sintonía, el punto justo entre compromiso social y excelencia. Entre ellos, reafirmando su implicación con la sociedad catalana, el editor de La Vanguardia , Javier Godó, el presidente del Grupo, Carlos Godó, y la directora de Libros de Vanguardia, Ana Godó.