
El profesor de la Universidad de Nueva York denuncia “el traslado tan evidente de los intereses del mercado del arte” al museo
El pasado día 30 el patronato de la Fundació Joan Miró anunciaba la elección de Maribel López, la hasta ahora directora de la feria de arte Arco, como nueva directora del centro y remarcaba que el nombramiento había sido ratificado por unanimidad. Pero callaba un dato significativo: el consenso -pese a que hubo otras voces discrepantes- solo fue posible porque momentos antes de la ratificación uno de sus patronos más relevantes, Robert Lubar Messeri (Nueva York, 1958), presentó su renuncia en protesta por la elección de una profesional del ámbito del mercado para llevar las riendas de una de las principales instituciones artísticas del país. En palabras de Lubar, “esto es más de lo que cualquier persona con principios debería soportar”.
La noticia de la dimisión -la Fundació Miró ha eliminado el nombre de Lubar de la lista de patronos, pero no ha comunicado su salida- la ha hecho pública el propio dimisionario en su cuenta de Facebook. El profesor del Institute of Fine Arts de la New York University, gran especialista en la obra de Miró, ha estado vinculado a la Fundació Miró durante más de una década y dirigió la Cátedra Miró, creada en colaboración con la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), además del International Miró Research Group.
“Mi querida Fundació Miró no está en venta”, escribe, y asegura que el nombramiento “es más de lo que cualquier persona con principios debería aceptar”
“Amigos y colegas, me entristece profundamente comunicar que el pasado 30 de junio presenté mi dimisión como miembro del Patronato de la Fundació Miró de Barcelona tras diez años de servicio”, escribe en su muro de Facebook. Su malestar, explica, comienza con la destitución, “tan abrupta, como lamentable”, del anterior director, Marko Daniel, “que tanto había hecho por la Fundació”. Pero, añade, tras el anuncio de que su sucesora será Maribel López, actual directora de la feria internacional de arte Arco, “en conciencia ya no puedo seguir formando parte del Patronato”.
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“Mi querida Fundació Miró no está en venta. El traslado tan evidente de los intereses del mercado del arte al núcleo de gestión de una institución artística de prestigio internacional es más de lo que cualquier persona con principios debería aceptar”, argumenta con crudeza. Y vaticina: “Esto destruye cualquier apariencia de independencia intelectual y sitúa los intereses económicos por encima de lo que yo entiendo que debe ser el interés público”.
Lubar, que manifiesta su decepción con la presidencia del Patronato (Sara Puig) califica de triste e inadmisible que “la mentalidad que impulsa este tipo de golpe de mano económico —la fría lógica de las élites privilegiadas y de las clases administrativas, que insisten en la necesidad de recaudar fondos mientras aportan demasiado poco de los suyos— haya pasado a estar institucionalmente legitimada”. Finalmente, y aunque reafirma su compromiso con la Fundació Miró, reitera que no puede seguir formando parte de su gobierno y le desea toda la suerte del mundo a Maribel López, a la que no conoce. “Tendrá por delante una pronunciada curva de aprendizaje: no cuenta con experiencia curatorial ni museística, aunque al parecer eso no ha sido un factor determinante. Confío, sin embargo, en que sabrá buscar el asesoramiento adecuado cuando lo necesite”, concluye.
El investigador arremete contra “la fría lógica de las élites privilegiadas y de las clases administrativas, que insisten en la necesidad de recaudar fondos mientras aportan demasiado poco de los suyos”
Además de Miró, Lubar es especialista en el arte catalán, francés y español del siglo XX, y ha publicado artículos y ensayos sobre Picasso, Dalí, Tàpies y otros artistas. En los últimos tiempos era uno de los pocos patronos de la Fundació Miró que representaban al mundo del arte, del que forman parte Ignasi Aballí, Ángeles Albert, Frederic Amat, Joaquim Borràs, Josep M. Carreté, Lola Fernández Jiménez, Laia Gasch, Maria Eugènia Gay, Anna Gener, Akiko Katsuta, Ariane Lelong-Mainaud, Rosa Maria Malet, Xavier Marcé, Rafael Pardo, Antònia Maria Perelló, Carol Portabella, Eva Prats, Joan Punyet Miró, Gonzalo Rodés y Odette Viñas. La presidenta es Sara Puig y la vicepresidencia está ocupada por Ana Vallés.
Joan Miró quiso que el Patronato de su fundación estuviera compuesto no solo por autoridades, sino también por un grupo diverso de intelectuales, artistas, amigos y familiares. Su objetivo era mantener una institución viva, independiente y estrechamente vinculada a la vanguardia.