
Patrones meteorológicos similares a los que provocan la actual ola de calor generan ahora temperaturas entre 2 y 4 °C más altas que durante la segunda mitad del siglo XX, debido a los gases invernadero
Las temperaturas alcanzan este martes a los 45,1 ºC en Montoro (Córdoba): en España, los últimos años se están registrando olas de calor en junio con mayor frecuencia que en décadas pasadas
“El cambio climático antropogénico ya está dando lugar a una mayor adversidad causada por las altas temperaturas en España”, alerta la Aemet
La ola de calor sin precedentes que azota Francia y gran parte de Europa Occidental este junio de 2026 se ha intensificado significativamente debido al cambio climático ocasionados por las actividades del hombre, según un análisis del equipo de expertos ClimateMeter . Las temperaturas han alcanzado este martes los 45,1ºC en Montoro (Córdoba), los 43,9 ºC en Andújar (Jaén) y los 43,7 ºC en Cillorigo de Liébana (Cantabria).
Patrones climáticos similares a los que están provocando la actual ola de calor generan ahora temperaturas aproximadamente entre 2 y 4 °C más cálidas, dependiendo de la ubicación, que las que se registraban durante la segunda mitad del siglo XX debido a las emisiones de gases de efecto invernadero que calientan la atmósfera.
“Las temperaturas récord observadas en Francia y Europa Occidental se vieron amplificadas por el cambio climático antropogénico, mientras que la variabilidad climática natural probablemente desempeñó un papel secundario”, dice este equipo de investigadores.
Sin el cambio climático antropogénico, este evento habría sido igualmente cálido. Sin embargo, “no habría sido la misma ola de calor”, sostienen.
Patrones similares se han producido muchas veces en el pasado
La circulación atmosférica responsable del suceso no carece de precedentes. Patrones sinópticos similares se han producido muchas veces en el pasado, “pero ahora se desarrollan en un clima sustancialmente más cálido, lo que conlleva temperaturas mucho más altas y mayores impactos”, señalan en sus conclusiones.
Utilizando ClimaMonitor, la plataforma de atribución diaria desarrollada por el consorcio ClimaMeter, los científicos compararon la circulación atmosférica actual sobre Europa con situaciones similares observadas en el registro histórico. El análisis revela que el patrón de circulación en sí no es excepcional. Configuraciones atmosféricas comparables se han repetido en las últimas décadas.
El análisis para el 22 de junio de 2026 indica que las temperaturas asociadas con el patrón de circulación actual son aproximadamente entre 2 y 4 °C más cálidas de lo que habrían sido bajo condiciones meteorológicas similares durante la segunda mitad del siglo XX. En París, la señal de calentamiento estimada alcanza aproximadamente los 2,4 °C.
Hallazgos son congruentes con las conclusiones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC)
Los hallazgos son congruentes con las conclusiones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), que ha documentado el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor extremas en toda Europa como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero.
En Europa Occidental, los episodios de calor extremo “ya han aumentado más rápido de lo que predijeron los modelos climáticos, lo que genera preocupación de que las proyecciones futuras de calor puedan ser demasiado conservadoras”, se señala.
De manera similar, en el Mediterráneo, los futuros aumentos de eventos de calor podrían duplicar las predicciones actuales. Estos estudios apuntan “a aumentos de calor a un ritmo al que podríamos tener dificultades para adaptarnos”.
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El número de personas expuestas al calor extremo a nivel mundial ya está creciendo
Las olas de calor no aumentan su severidad linealmente a medida que el clima se calienta, sino que se aceleran, recuerdan. En las próximas décadas, se prevé que suframos no solo olas de calor más intensas, sino también olas que superen récords anteriores por márgenes mucho mayores. El número de personas expuestas al calor extremo a nivel mundial ya está creciendo de forma exponencial, no lineal, debido al cambio climático antropogénico.
”El cambio climático provocado por el ser humano ha convertido esta ola de calor en un fenómeno excepcional. Ya en junio estamos registrando niveles peligrosos de calor, lo que supone una grave carga tanto para las infraestructuras como para las personas. Esto afecta especialmente a las personas que son particularmente vulnerables al calor, como las personas mayores o aquellas con enfermedades subyacentes”, declaró Emma Holmberg de la de la Universidad de Berna (Suiza).
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Ivan Comas i Parra
Manola Brunet, climatóloga
“El cambio climático dispara especialmente las temperaturas extremas”
“Como venimos comentando desde la década de los noventa del siglo pasado, el cambio climático antrópico no tan solo aumenta el contenido de calor en el aire e incrementa las temperaturas medias, sino que dispara especialmente las temperaturas extremas, lo que hace que los extremos cálidos sean y serán cada vez más frecuentes e intensos, a la vez que los extremos fríos son y serán cada vez menos fríos. Ello es especialmente cierto y peligroso para una área, como la Mediterránea, ya caracterizada por un largo y seco verano, en la que se esperan veranos cada vez más alargados en el tiempo y con temperaturas infernales, con la secuela de impactos que ello supone para el conjunto de socioecosistemas mediterráneos”.
Esta investigación forma parte de ClimaMeter, un proyecto financiado por la Unión Europea y el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), con el apoyo del Instituto Pierre Simon Laplace.
ClimaMonitor proporciona evaluaciones diarias de la influencia del cambio climático en las condiciones meteorológicas actuales en toda Europa, utilizando pronósticos meteorológicos, productos de reanálisis y métodos de atribución basados en analogías.
Más olas de calor en junio
Por otra parte, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) explicó que en los últimos años están registrándose olas de calor en junio con mayor frecuencia que en décadas pasadas. Así, desde 1975 en España se han producido 12 olas de calor en el mes de junio, la mitad de ellas desde 2015, lo que evidencia que “los episodios de ola de calor aparecen ahora a principios de verano con mayor frecuencia de lo que lo hacían en décadas anteriores”.
Este año hemos podido comprobar también cómo en pleno mes de mayo aparecían temperaturas extremadamente altas, propias de pleno verano, pese a que no había finalizado la primavera y, por tanto, no se contabilizó como ola de calor. En Santander, por ejemplo, se alcanzaron más de 37 ºC, e, incluso durante una noche los termómetros no bajaron de los 24,5 ºC en San Sebastián, recordó Del Campo.
Más frecuentes, largas e intensas: las olas de calor han incrementado su duración 3 días por década
Según los registros de la Aemet, las olas de calor han experimentado en España un incremento tanto en frecuencia como en intensidad y duración a lo largo del verano. “Por ejemplo, se estima que las olas de calor han incrementado su duración unos 3 días por década” y su intensidad también lo han hecho en unas 3 décimas de grado por cada década. “Puede parecer poco, pero desde luego, cuando estamos hablando de temperaturas extremas, se nota mucho”, señaló.
La temperatura media en España se ha incrementado 1,8ºC desde los años 60 del siglo XX, y en verano el calentamiento ha sido prácticamente de 2 grados.
El verano pasado uno de cada tres días del verano pasado estuvo bajo situación de ola de calor
Además, uno de cada tres días del verano pasado estuvo bajo situación de ola de calor registrando temperaturas extremas y advirtieron desde Aemet.
“El cambio climático antropogénico ya está dando lugar a una mayor adversidad causada por las altas temperaturas en España”, sentencia Del Campo.
La razón es que se produce un calentamiento tanto de la atmósfera como de los mares y océanos que rodean el país.
Es posible que, como consecuencia del cambio climático, se esté dando una modificación de los patrones atmosféricos que favorecen las olas de calor más frecuentes y recurrientes
Esta situación de extremo calor podría estar produciendo también, según los expertos de Aemet, “una modificación de los patrones atmosféricos que influyen en el tiempo en España y precisamente de aquellos patrones que favorecen que las olas de calor estén siendo ahora más frecuentes, más recurrentes como consecuencia también del cambio climático”.
“Se trata -añadió Del Campo- de estas grandes dorsales, dorsales anticiclónicas, muy persistentes, que provocan un calentamiento importante de la superficie sin que el calor pueda escapar durante varios días y que finalmente se traduce en olas de calor”, explicó.
En este sentido, indicó Del Campo, España debe adoptar medidas de adaptación y mitigación del cambio climático porque “es una realidad” que los veranos son más largos y es previsible que ese calentamiento continúe hasta mediados del siglo.
Se repite la noche infernal en Almería
Un total de 101 estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), de las 828 existentes (12,2%), alcanzaron o superaron el lunes los 40ºC. En Andújar (Jaén) se superaron los 45 ºC. Según informó la Agencia, en Lleida y en el valle del Ebro, se superaron también los 42 ºC. Además de Andújar y en Bailén (Jaén) su superaron los 44ºC, en Montoro (Córdoba) se registró una temperatura máxima de 43,5 ºC, mientras que en Quinto (Zarazoga) los termómetros alcanzaron los 42,9 ºC y en Herrera del Duque (Badajoz) se registraron 41,8 ºC. Las temperaturas mínimas en la madrugada del lunes al martes también fueron excepcionalmente altas en una treintena de estaciones, en las que no se ha bajado de los 25 ºC. Los registros más elevados se dieron por tercer día consecutivo en el Cabo de Gata, con 31,5 ºC, una noche infernal. En la estación del aeropuerto de Almería se superaron también los 30 ºC, mientras que en Cazorla (Jaén) y en Jaén capital se superaron ampliamente os 28 grados. Estos datos, añadieron desde Aemet, suponen un nuevo hito climático ya que hasta 2026 nunca se habían medido mínimas de 30ºC o más en junio en la península.